RUTA: Castillo de las Aguzaderas
DIFICULTAD: Media
RECORRIDO: Lineal (ida y vuelta por el mismo sitio)
KILÓMETROS: 50
La mañana de
hoy ha sido perfecta para practicar ciclismo: una agradable temperatura
primaveral y poco viento. Decidí acercarme a la localidad vecina de El Coronil,
y justo al iniciar la ruta, me encontré con dos amigas, Ana y Trini, a quienes
no veía desde hacía tiempo.
Ellas tenían
planeado otro destino, pero al preguntarme hacia dónde me dirigía, decidieron
acompañarme en mi recorrido.
Iniciamos la
ruta en la conocida Fuente de los Ocho Caños, desde donde nos dirigimos hacia
la Cañada Real del Pajarero, para luego girar hacia la Cañada Real de Morón,
que nos llevó a la localidad de Los Molares en apenas 7 kilómetros.
Al salir de
Los Molares, tomamos el camino hacia El Coronil, pasando por la parte trasera
del cementerio municipal. Este mismo camino es utilizado por los peregrinos que
recorren el Camino de Santiago en la Vía Serrana.
Tras
recorrer otros 11 kilómetros, llegamos a El Coronil, una zona de cerros
continuos con sus respectivas subidas y bajadas. Tomándolas con calma, sin
prisas, llegamos a la localidad coronileña.
En el
camino, pasamos por dos cortijos llamados Pardales y Guardainfantilla, donde ya
se podía observar que habían segado la cosecha de cereales.
En
este sentido, el camino me parece más duro que en la dirección contraria. Sin
embargo, antes de darnos cuenta, ya divisamos las primeras casas y, tras
superar el último repecho, entramos en el pueblo.
Decidimos
acercarnos primero al destino de nuestra ruta, dejando el desayuno para la
vuelta, cuando pasáramos nuevamente por allí. Tras recorrer varias calles en
busca del recinto ferial, cruzamos un túnel que pasa bajo la circunvalación de
la localidad, giramos a la izquierda y, por un camino asfaltado, llegamos al
castillo, habiendo recorrido unos 23 kilómetros desde el inicio.
El Castillo de
las Aguzaderas es una fortaleza típica de su entorno y época, pero, a
diferencia de otras, no se encuentra en una elevación del terreno. En su lugar,
está ubicada en una vaguada, ya que su función principal era defender el
manantial de agua de la fuente de las Aguzaderas o de la Abuzadera.
Una vez
concluida la visita, emprendimos el camino de regreso por la misma ruta,
haciendo una parada para el avituallamiento antes de continuar hasta nuestra
localidad.
Fue una ruta
tranquila, aunque con una dificultad media. ¡Bravo por mis compañeras, que se
portaron como auténticas campeonas, bravo!
Al final,
completamos 50 kilómetros.
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